La improvisación en público de versos rimados y cantados con guitarra es un arte tan difícil como efímero, ya que son palabras que se las lleva el tiempo. Por esto casi todos los payadores escriben versos más elaborados, llamados «compuestos», que publican luego en hojas sueltas, folletos, diarios y revistas. Estos últimos constituyen la base principal de la presente antología, aunque también se incluyen algunas memorables payadas en contrapunto.
Compilación, prólogo y notas de Beatriz Seibel.







