Hay que decirlo: Lovecraft era una persona no poco perturbada. Con solo leer sus historias podés darte cuenta que su cabeza estaba en otro lugar, lista para llevarte a mundos demenciales y realidades aterradoras.
Los mitos de Cthulhu es su gran legado: una mitología del terror cósmico y primitivo que acecha en lo cotidiano pero se mantiene en las sombras. Los mitos fueron alimentados por otros escritores, miembros del Círculo de Lovecraft. Ya te podés imaginar lo impresionante que fue su obra.






