Plutarco, sacerdote de Apolo y filósofo platónico, ve en los mitos de Egipcio y de Grecia una similitud esencial de significado que expone en esta obra célebre sobre Isis y Osiris, pues Plutarco sabe que las diferentes religiones no son sino diversas maneras de exponer unas mismas verdades perennes.
A pesar de tener apariencias variadas, las religiones manifiestan una única verdad, común a todos los hombres. Tal es la concepción religiosa del neopitagórico Plutarco que con su «Isis y Osiris» ha rescatado para la posteridad los secretos de los misterios iniciáticos de Isis y Osiris.
Imprescindible para comprender el espíritu egipcio, esta obra se ha convertido en uno de los textos básicos del esoterismo occidental.






