«Argentino por nacimiento y su temperamento, pero nutrido de la literatura universal, Borges no tiene patria espiritual. Crea, fuera del tiempo y del espacio, mundos imaginarios y simbólicos. Es síntoma de su importancia que al intentar situarlo, sólo vienen a la mente obras extrañas y perfectas. Se parece a Kafka, a Poe, a veces a Henry James o a Wells, siempre a Valéry por la brusca proyección de sus paradojas en la que se ha dado en llamar su metafísica privada. » André Maurois







