Es un estudio fundacional que propone un enfoque interdisciplinario para analizar el discurso. El autor integra la lingüística, la psicología cognitiva y la sociología, argumentando que el uso de la lengua ocurre fundamentalmente en forma de textos y debe estudiarse tanto en sus estructuras internas como en su contexto social.
El libro detalla cómo los textos se estructuran en diferentes niveles jerárquicos y dimensiones.







